Galería fotográfica historia Xiuate en Chiminigagua

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Nuestra historia contada por mitos que nos pertenecen y con los que tenemos un vínculo ancestral y genético aunque inerme en muchos se presenta en esta galería en la que Xiuate territorio de asentamiento muisca cuenta de Chiminigagua, Bachue el arte junto al oro como ofrenda al agua, la laguna, el rio, a la tierra el frailejón, a los astros a los ciclos el día y la noche, el fruto el alimento el maíz. Que de los cultivos de maíz y trigo paso el tren, dos ríos una represa que de represar agua y capitanes (pez) paso a anidar zancudos.

Los animaras (animales) que resisten a desaparecer, el gavilán conejos y ratones de monte, cachicamo o armadillo, guaches, faras, ranas, la mirla. La naturaleza la MADRE nuestra madre y su fruto el que con amor y esfuerzo siembra la mano campesina, su relación con el agua la justa y dura lucha que se tiene que nos tenemos que enfrentar somos hombres y mujeres pero ante todo somos pueblo que reconoce la importancia de la cultura rural su cosmovisión de ellos la seguridad alimentaria agradecemos y defendemos ante la irracionalidad de pocos que con el cuento de tratados, políticas, neoliberalismo, consumismo camuflado con el nombre de desarrollo.

Avaricia sevicia en contra de la naturaleza; se muestra el daño del extractivismo y un contraste entre un carroñero y un cardenal vuelve a dar paso a lo que es nuestro la música el arte las danzas sus juegos típicos turmequé, trompo, rayuela, yermis las tapas generaciones que se reconocerán y como no lo que no puede faltar la bici y la locura

Sibate Xiuate más de 12 mil años de historia próximos a cumplir 50 de vida jurídica donde un común denominador ha sido de contaminación ambiental. La organización, la solidaridad, la movilización ha gestado buenos frutos de seguirla cultivando en nuestra gente hará que en este territorio el agua y la tierra recupere todo lo que simboliza, de lo contrario será una muerte anunciada y Sibate será reconocido solo por la contaminación, esperemos NO sea en un futuro esta nuestra historia y más bien entre todos y todas cuidemos este pueblo

Esta es la visión de pueblo que durante mucho tiempo hemos escuchado, y sentido caminando el territorio compartiendo con su gente, este mural muestra todo esto en el participaron artistas locales y de la provincia y tubo apoyo de la administración municipal y la casa de la cultura.

Paradojas sobre la conservación y la crisis educativa ambiental en Costa Rica

En la década de los ochenta, Costa Rica pasaba una situación altamente crítica que ponía en riesgo las manchas de bosque existentes en un lapso de 5 a 10 años, lo cual se resume en una transformación del entorno ambiental (Campos, 1989).

Para nuestra experiencia entenderemos que con el paso del tiempo la conservación y la destrucción ambiental en Costa Rica han sido temas que siempre ha caminado juntos desde el pasado. Con esto, los problemas ambientales han ido desde los enclaves del monocultivo de café, banano, caña de azúcar, palma y piña; la urbanización y metropolización del valle central con panoramas destructivos y las consecuencias de lo que fue el proceso de potrerización de Costa Rica, la industria hotelera, entre otros que nos han dejado un legado crítico donde está latente el fenómeno de la sequía, contaminación y escasez del agua y hasta problemas por tierra.

En ese sentido, hablando en estos términos la historia se mantiene viva y la preocupación de carácter ambiental tiende a calar en algunas identidades y conciencias ecologistas de la sociedad costarricense, logrando esfuerzos, acciones directas en materia de conservación, legislación ambiental y precaución para resguardar la dinámica ecológica.
Sin embargo la memoria histórica ambiental y la educación es uno de los problemas más graves que enfrenta nuestra sociedad costarricense ante la falta de comprensión de los impactos sociales que han generado la alteridad de los fenómenos naturales como la sequía, las inundaciones, las fuertes precipitaciones, como también la destrucción de los suelos, los altos niveles de contaminación emitidos en el aire, el agua, la tierra, entre otros, por las prácticas irresponsables del ser humano carentes de una educación ambiental adecuada.

Por lo tanto, en relación a lo dicho, ha pasado un par de semanas desde que se conmemoro el día nacional de los Parques Nacionales y en su dedicación, han sobrado las publicaciones en redes sociales, periódicos y noticiarios sobre las preocupaciones que viven las áreas de conservación en Costa Rica ante diversas amenazas sociales y la crisis ambiental que enfrenta por el alterado cambio climático.

Estas situaciones son más que evidentes y hasta contradictorias al mismo tiempo, en un país que se alza a la fama por un lado en cumbres sobre cambio climático a nivel internacional o por medio de propagandas turísticas que vende la imagen de un país “verde” pero esencialmente vulnerable a las políticas trasnacionales como nacionales.
En esa medida, si reconociendo que por una parte es importante rescatar los logros alcanzados en lo que respecta la política de legislación ambiental y la creación de áreas de conservación, los vacíos en el cumplimiento del derecho y educación ambiental para disfrutar de un ambiente sano que permita garantizar la vida se convierten en temas que amenazan el ambiente y la salud en su concepto grosso modo, a pesar de que la propia lógica de producción capitalista reconozca sus límites y opten cada vez más por el inalcanzable “desarrollo sostenible”.

En ese sentido, analizando las problemáticas ambientales del país desde un recorrido corto de los años ochenta hasta nuestra actualidad, pareciera que la historia sigue manteniendo graves problemas del pasado en lo que respecta el comportamiento de nuestra sociedad costarricense y la transformación de nuestro entorno ambiental con preocupantes situaciones a nivel social, educativo, cultural y económico.
Ante lo dicho, algunos escenarios paradójicos son los altos casos de caza furtiva, la cual se convierte en parte de la cotidianidad amarga que viven nuestras áreas de conservación. También el mal manejo de residuos sólidos en relación a las condiciones de saneamiento que debemos de tener para evitar las pandemias de chicunguya, sika y dengue, el uso indiscriminado de agroquímicos que ubica a Costa Rica en una posición igual de “previlegiada” al imaginario del país conservacionista como también el tema de la pesca indiscriminada entre otros más.

En ese sentido, el considerar a Costa Rica como un país conservacionista, no es equivalente a que seamos una sociedad educada ambientalmente dado a que el meollo del problema radica en que una de las preocupaciones más amenazantes para nuestras áreas de conservación y fuera de éstas, es el factor humano, acompañado de su conducta socio-cultural y de dominio sobre la naturaleza para fines de destrucción y mercantiles principalmente.

De esta manera, nuestras áreas de conservación se encuentran actualmente relegadas por el gobierno, con problemas de falta de apoyo e interés político- institucional, donde según datos de la contraloría de la república en un estudio realizado con el Icomvis-de la Universidad Nacional de Costa Rica, demuestra que el SINAC no cuenta con los recursos financieros y necesarios para mantener, organizar y planificar estratégicamente el resguardo de las áreas protegidas (Ortiz, 2016).

Según el estudio, se determinó que la falta de recursos tuvo un efecto desfavorable en al menos un 80% de la mayoría de las zonas, de un análisis que abarcó 128 áreas protegidas. Además el informe también revela que la distribución del personal carece de criterios preestablecidos, lo cual origina diferencias significativas en la cantidad de funcionarios asignados para contrarrestar los problemas de la caza, la orería, extracción de madera, e incendios forestales, pesca ilegal principalmente (Ortiz, 2016).
Ante lo dicho, cabe agregar que los esfuerzos en materia de conservación se han mantenido desde el año 2010 hasta el 2014 según datos del Estado de la Nación en el 2015, lo cual es vil reflejo sobre el deficiente interés político de resguardar nuestras áreas protegidas acompañada del escaso e ineficiente trabajo sustantivo por concientizar a la población nacional, acerca de las causas y consecuencias de nuestras conductas irresponsables con el ambiente.

Sin embargo, no podemos seguir permitiendo un retroceso de los alcances logrados en materia de conservación de bosques, con respecto a las amenazas sociales que sufren nuestro entorno ambiental fuera de las áreas de conservación. Es por ello, que el tema de la educación ambiental como alternativa de solución a las amenazas, también carga un gran peso en su ausencia y en su poco esfuerzo crítico para contextualizar y educar a la sociedad costarricense de una manera acorde con la realidad que vivimos todos los días.

Para fundamentar un poco más lo dicho, según Hernández menciona que “a pesar de que se realizan hace más de treinta años acciones de Educación Ambiental en sus diferentes tipos de modalidad (formal, no formal, informal y comunitaria), por parte de los sectores académicos, gubernamental, no gubernamental, el sector privado. El impacto deseado en los grupos meta con un manejo responsable y una relación adecuada con el ambiente, no es acorde con la magnitud de esfuerzos realizado”. (Hernández, 2011, pág.9)

Y por otra parte, el conocimiento al que se le propicia al niño o joven de escuela o secundaria, deja de lado la enseñanza en cuanto hacer conciencia del análisis de las causas que han generado las problemáticas ambientales, con el fin de educar acciones inmediatas relacionadas a hábitos y costumbres de los estudiantes, por ejemplo aprender a separar residuos sólidos, orgánicos e inorgánicos, reutilizar las botellas entre otras; y en ese sentido no se presenta un abordaje a profundidad y mucho más complejo sobre el tema ambiental, y a la vez sobre la importancia de las causas que conllevaron al aprendizaje de dichas prácticas inmediatas. (Calvo, 2013).

En ese sentido, a pesar de que en Costa Rica existen iniciativas importantes, necesitamos tener una visión diferente y con mayor alcance para entender el grado del problema que vive el ambiente por culpa de una sociedad que no tiene las bases educativas adecuadas para hacer comprender nuestra situación natural como seres vivos y cuidar nuestro hogar común. Porque no basta con seguir implementando las mismas e ingenuas estrategias educativas vestidas de verde y de “sostenibilidad”, las cuales ocultan la dinámica extractiva con fines lucrativos y han ocasionado escenarios de crisis e insostenibilidad ambiental más que evidente en América Latina por más de treinta años.

Bibliografía utilizada
Calvo. X (2013) La Educación Ambiental en la Niñez Costarricense en la Edad Escolar: Responsabilidad Compartida por el Currículo Oficial del Ministerio de Educación Pública y el Hogar. Revista Biocenosis. Vol.27 (1-2). Centro de Educación Ambiental, Universidad Estatal a Distancia.
Estado de la Nación (2015) Capítulo 4 Armonía con la Naturaleza. Vigésimo primer informe del Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. San José. CONARE. http://www.estadonacion.or.cr/21/assets/en-21-cap-4.pdf
Hedström, I (1990) ¿Volverán las golondrinas? La reintegración de la creación desde una perspectiva Latinoamericana. San José. Editorial Departamento Ecuménico de Investigación (DEI)
Hernández Rojas, L. (2011) Modelos de Educación Ambiental Para la Conservación de los Recursos Naturales. El Caso del Parque Nacional Volcán Poás, Costa Rica. Tesis de Doctorado en Ciencias Naturales para el Desarrollo Énfasis en Gestión y Cultura Ambiental. Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica.
Ortiz, L (2016, Julio) País invierte poco en conservar su riqueza. CAMPUS, 5. http://www.campus.una.ac.cr/2016julio_pag05.html

Comunicado público: querella contra Mapuexpress

Comunicado público: querella contra Mapuexpress

A través de la presente, el Colectivo Informativo Mapuexpress extiende el siguiente comunicado público:

–          Recientemente hemos sido notificados de que somos objeto de una querella criminal de acción penal privada que busca criminalizar nuestro quehacer comunicacional sosteniendo un supuesto delito de injurias graves con publicidad, invocándose transgresiones de conformidad a los artículos 416, 417, 418 y 422 del Código Penal y el artículo 29 ley 19.733 Ley sobre las libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo. Read more

Laguna de Matusagaratí:SENTENCIA A 32 MESES DE CÁRCEL A LOS HERMANOS HURTADO PÉREZ, PROPIETARIOS DE AGSE, SA

Por Ligia Arriaga  de la Alianza por un mejor Darien

OPINIÓN DE LIGIA ARRIAGA SOBRE LA SENTENCIA A 32 MESES DE CÁRCEL A LOS HERMANOS HURTADO PÉREZ, PROPIETARIOS DE AGSE, SA

El Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial ha emitido sentencia a 32 meses de cárcel y 1 año de inhabilitación para ejercer funciones públicas a Francisco José y Diego Hurtado Pérez, propietarios de la empresa AGSE,SA, por delitos ambientales. Basándome en lo que comunica el gabinete de abogados del CIAM que lleva el caso, como ambientalista y defensora del Humedal-laguna Matusagaratí y miembro de AMEDAR quiero expresar a la nación panameña lo siguiente: Read more

Trump persigue ayuda humanitaria a migrantes en desierto de Arizona – Nogales

Para español ver abajo
Watch video footage of Border Patrol raid of No More Deaths facilityOn Thursday, June 15, in an outrageous military-style operation deploying 30 agents, 15 vehicles, ATVs, and a helicopter, the US Border Patrol raided our humanitarian-aid base camp in Arivaca, Arizona and arrested four individuals receiving medical care.

Please sign the petition today telling the Border Patrol and Homeland Security Secretary John Kelly: Humanitarian aid is a right!

This attack was not only a threat to No More Deaths’s lifesaving humanitarian aid. It was an attack on the lives and well-being of migrants and refugees, who are already targeted by violent border policies and mass deportations under Trump.
During a record-breaking heat wave—with temperatures in Tucson topping 115 degrees for the last three days in a row—governmental obstruction of humanitarian aid is lethal. In southern Arizona, the remains of someone who has died trying to cross the border are found on average every three days.
We call on the Border Patrol and other governmental agencies to immediately cease all interference with humanitarian-aid efforts, to respect the right of migrants to receive lifesaving care, and to end the policies and practices that cause death and suffering of migrants and refugees along the border.
In solidarity,
The No More Deaths community



Saludos, Jorge.
Ver imágenes de video de redada de Patrulla Fronteriza en instalación de No Más MuertesEl jueves 15 de junio, en una escandalosa operación estilo militar desplegando 30 agentes, 15 vehículos, vehículos todo terreno y un helicóptero, la Patrulla Fronteriza llevó a cabo una redada en nuestro campamento base de ayuda humanitaria en Arivaca, Arizona, arrestando a cuatro personas quienes recibían atención médica.

Por favor firme hoy la petición que le dice a la Patrulla Fronteriza y al Secretario de Seguridad Nacional John Kelly que: ¡La ayuda humanitaria es un derecho!

Este ataque no solo fue un ataque a la ayuda humanitaria salvadora de vidas de No Más Muertes. Fue un ataque a las vidas y al bienestar de los inmigrantes y refugiados, quienes ya son el blanco de violentas políticas fronterizas y deportaciones masivas bajo el mando de Trump.
Durante una ola de calor récord —con temperaturas en Tucson que llegaron a los 115 grados en los últimos tres días seguidos— la obstrucción de la ayuda humanitaria de parte del gobierno es algo letal. En el sur de Arizona, se encuentran los restos de alguien que falleció intentando cruzar la frontera cada tres días.
Hacemos un llamado a la Patrulla Fronteriza y a otras agencias gubernamentales a que cesen de inmediato toda interferencia con los esfuerzos de la ayuda humanitaria, a que respeten el derecho de los inmigrantes de recibir cuidados para salvarles la vida y a que le pongan fin a las políticas y prácticas que causan la muerte y el sufrimiento de los inmigrantes y refugiados a lo largo de la frontera.
En solidaridad,
La comunidad No Más Muertes

Secure online donations through Network for GoodStay connected with No More Deaths at nomoredeaths.org.

Informe de Acceso a Tierra y Territorio en Sudamércia 2016

Presentación

Nuestra mirada sobre la ruralidad y de la des-ruralización, si se quiere, se concentra en las decisiones que asumen las personas y colectivos en el campo. Sostenemos que el vivir en el campo no es un acto fatídico, la permanencia y el retorno es una acción plena, de mujeres y hombres, comunidades, que protagonizan sus vidas e historias. En contraposición, lo que es visto como naturalmente moderno es a la vez un acto de fuerza, de ventaja política, estatal, económica, tecnológica, que expulsa, deteriora, coarta y obstaculiza las oportunidades de las personas. Considerado el campo como una construcción social, política y económica, con la misma fuerza con que se propugna su deterioro social, se puede alimentar su fuerza creativa de manera que se desencadene su cualidad para facilitar oportunidades, incluir, promover, proponer, invertir y reproducir la vida. A unos actores les tocará hacer cumplir las leyes y atender demandas, y a los otros proponer alternativas, movilizarse para ser escuchados y hacerse cargo de los preciados recursos que se encuentran en sus manos. 

Como Colectivo Agrario Abya Yala somos autores del capítulo Colombia.

La tierra, el desarrollo rural, los derechos indígenas originarios campesinos afrodescendientes, a pesar de lo que muchos creen al respecto, no son asuntos resueltos. No asistimos simplemente al devenir de normas, acciones institucionales y resultados predefinidos. El mundo del campo y sus actores, es mucho más dinámico, responde a permanentes ajustes, cambios de timón, imposiciones, razonamientos, movilizaciones, etc. Al respecto, nuestra hipótesis es que no puede haber un ciclo anual sin información sustantiva, novedosa y oportuna de recolectar, para enriquecer los estudios y las movilizaciones rurales. Este informe es la evidencia propuesta. El Informe 2016 Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica, iniciativa enmarcada en las acciones del Movimiento Regional por la Tierra y el Territorio, presenta su segunda versión y año consecutivo. Se han superado las 135 sistematizaciones de experiencias inspiradoras de acceso a la tierra y territorio en 9 países de la región. La plataforma www.porlatierra.org, además de los casos, cuenta con documentos técnicos y dispone de información de actualidad de los principales movimientos por la tierra y defensa territorial de la región.

El avance en relación al año pasado, pareciera menor, no obstante, considerando el esfuerzo que ha supuesto el arrancar, el último año ha estado cargado de satisfacciones y se ha acelerado el ritmo, tanto de la construcción de alianzas como de elaboración de casos y organización de actividades en diferentes países. Bolivia, Ecuador y Paraguay están a punto de cumplir con la expectativa de cantidad de casos sistematizados, y 16 IPDRS Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica en adelante, tenemos el gran desafío de aproximarnos a países donde aún no hemos tenido llegada, Argentina, Chile, Venezuela y otros. Este amplio trabajo de articulación, más la elaboración de este informe nos genera la sensación de haber terminado un año con alianzas consolidadas, posicionamientos claros respecto a otras formas de articulación organizacional y de red, y la certeza de que nuestro trabajo es útil. Con la llegada al caso 100 y el lanzamiento del Informe 2015, decidimos no realizar las acostumbradas actividades de presentación de textos, en sitios restringidos a uno u otro sector y ciertos esquemas que no suelen ser los escenarios más acogedores para hablar sobre el retorno al campo, el apego a la tierra y las luchas campesinas e indígenas.

Decidimos pues, abrir nuestra oficina en la ciudad de La Paz, desmantelar nuestro propio esquema institucional e instalamos la muestra audiovisual Voces e imágenes por la tierra y territorio, exponiendo fotografías, líneas de tiempo que ordenan los hitos más importantes de 112 historias familiares, comunitarias y territoriales de acceso a la tierra y retorno al campo; y además, al menos cuatro películas documentales sobre diferentes casos. Con este escenario, propusimos diversos espacios de diálogo horizontal con organizaciones campesinas e indígenas, aliados institucionales, activistas y periodistas que se veían interpelados por el derroche de datos en vivo, testimonios e imágenes de personas que insisten en su apego y pertenencia rural y territorial. Esta muestra se llevó a la Universidad Indígena Boliviana Quechua “Casimiro Huanca” en la región campesina de Chimoré, a la Universidad Mayor de San Andrés, a una feria urbana dominical en la ciudad de La Paz y además, llegó parcialmente a Ecuador y Brasil.

La presentación del primer informe nos visibilizó y aproximó ante diversos actores, gracias a la fraternidad y disposición de nuestros compañeros en Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. En la ciudad de Bogotá, el Colectivo Agrario Abya Yala organizó en los últimos días de agosto un encuentro de posibles aliados del Movimiento, y en Ibarra y Quito, en el mes de octubre, SIPAE organizó dos palestras para que podamos presentar el documento. En el mismo mes, Grufides, la Escuela para el Desarrollo y la carrera de Sociología de la Universidad de San Marcos organizaron una mesa en el recinto universitario en Lima, donde pudimos conversar con ellos, sobre la problemática del acceso a la tierra y las tensiones de esta focalización con los conflictos territoriales y socioambientales. Los amigos de CEPES también abrieron sus puertas e instauraron una mesa muy crítica con el documento, a la vez que se vislumbró su compromiso de participación en esta versión. Junto a la muestra y la presentación del primer informe, continuamos con la entrega de reconocimientos a los protagonistas de los casos que íbamos encontrando y conociendo.

Y estos momentos han sido realmente gratificantes, pues es tan cierta la demanda y la movilización por la tierra que nunca sobrarán los reconocimientos a mujeres, hombres, jóvenes, familias y colectividades que no son de interés mediático, y poco se sabe de su quehacer cotidiano, sus recorridos y novedades en sus vidas. 17 Informe 2016 Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica A diferencia del primer informe, éste se ha ampliado a siete países, tiene autorías individuales e institucionales, un trabajo arduo de articulación de parte de la coordinación del Equipo del IPDRS. Esperamos que este trabajo colectivo siga fortaleciéndose y lo consolidemos en los siguientes años. La intención de este trabajo, así como de otros esfuerzos del Movimiento, es proporcionar herramientas e insumos a líderes sociales, investigadores, académicos, activistas, operadores políticos, gestores de desarrollo y cooperación, para sus tareas de análisis, propuesta e incidencia. Nuevos aportes, propuestas de articulación, casos inspiradores, documentos técnicos, espacios de debate, paredes para exponer la muestra “Voces e imágenes por la tierra y territorio” y más encuentros son bienvenidos. Movimiento Regional por la Tierra y Territorio Marzo de 2017

CUENTOS PARA ORDENAR EL PENSAMIENTO Y DEFENDER EL TERRITORIO

Presentamos cartilla del Colectivo Agrario Abya Yala de Colombia, Cuentos para Ordenar el Pensamiento y Defender el Territorio, propuesta para la  hacer educación popular en comunidades rurales. Encuentra en los contenidos un debate creativo sobre los conceptos de “Desarrollo”, “Ordenamieto Territorial” y “Defensa del Territorio”.
 

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Colombia: Se germinan historias, se cultivan mundos: Cabrera un pueblo guerrero que defiende nuestra naturaleza

Fotografía portada: El Oso, Toma cultural en casco urbano en Cabrera pre consulta. Febrero de 2017

Laura Daniela Cifuentes

Daniela Sierra Navarrete

María Fernanda Ríos

Equipo Colombiano en Investigación en Conflicto y Paz – ECICP

TERREPAZ

Muchos caminos de encuentros y rupturas nos permitieron llegar al Municipio de Cabrera, perteneciente al departamento de Cundinamarca, lugar históricamente reconocido por su pujante y luchadora población que, a lo largo del tiempo, ha tenido que enfrentarse a diversos conflictos enmarcados en las luchas campesinas y de sus resistencias. Hoy en día, conservando la herencia de resistencia de los hijos y las hijas de Juan de la Cruz Varela, la lucha se materializa en la firmeza de la negación al proyecto de la Hidroeléctrica El Paso, proyecto coherente con las lógicas de la maquinaria capitalista y la supuesta única vía de desarrollo y progreso para la nación.

El municipio de Cabrera se encuentra ubicado sobre la cordillera oriental de los Andes colombianos, concretamente en la gran cuenca del río Sumapaz. Este municipio hace parte del páramo de Sumapaz –considerado como el más importante y extenso de Colombia y el mundo– y está localizada en área divisoria de aguas –que por la vertiente oriental de la cordillera transcurren hacia la cuenca del río Orinoco, y por la vertiente occidental hacia la cuenca del río Magdalena–, lo que hace de este un territorio estratégico por su abundancia hídrica. Limita al norte con los municipios de Venecia y San Bernardo, al sur con los departamentos del Huila, Tolima y Meta, al oriente con Bogotá y Meta y al occidente con el departamento del Tolima.

Si bien la jurisdicción y distribución político administrativa lo contempla como un municipio, mediante la resolución 046 del 7 de noviembre del 2000, se proclama como Zona de Reserva Campesina, contemplando una extensión de 44.000 hectáreas y una población aproximada de 9300 personas (Incoder, 2015).

La ZRC de Cabrera encarna en su constitución, la larga y tradicional lucha del campesinado colombiano que en aras de una reforma agraria integral que procure la mejora ambiental, económica, política, social y cultural del campo, apuesta por la búsqueda de garantías para el buen vivir. Así, la historia de lucha se remonta a comienzos de la segunda década del siglo XX. En la defensa de dichas reivindicaciones, el papel del campesinado de la provincia de Sumapaz ha sido notable. Desde la segunda década del siglo XX, este ha dado muestras de su capacidad organizativa y movilizadora, el movimiento campesino encabezado por Eufrosina Molina en contra de la titulación de tierras a latifundistas que ni siquiera las habían ocupado, y que declaró el año 1916 como “año de sublevación contra los latifundistas” constituyó una primera muestra de ello. Las ligas campesinas de los años veintes y treintas (Mondragón, 2002) y el sólido proceso de organización agraria encabezado por Juan de la Cruz Varela y Erasmo Valencia de la mano inicialmente de la organización de colonias agrarias (Palacios, 2011) y posteriormente, de la resistencia a los desmanes de la policía chulavita, son dos ejemplos más que destacables (SINPEAGRICUN, ILSA, & INCODER, 2010, pág. 42).

Toda la herencia de lucha agraria del siglo pasado, se conserva en la memoria del campesinado y sus tierras, quienes encontraron en la ZRC una plataforma al reconocimiento de sus luchas. El legado histórico de organización campesina sumado a la ubicación de la reserva en una zona de amortiguamiento del Parque Nacional Natural del Sumapaz como una zona estratégica de cuidado de ecosistema, fueron parte de los argumentos consolidados para la constitución de la ZRC.

Este municipio, de lucha agraria, ha sido contemplado dentro del proyecto minero energético El Paso de la multinacional Emgesa-Enel. Dicho proyecto fue de conocimiento público en el año 2008, cuando Emgesa-Enel manifestó su pretensión de construir 14 microcentrales eléctricas y un embalse sobre la cuenca del rio Sumapaz, afectando directamente la localidad 20 de Bogotá, Sumapaz, y los municipios de Cabrera, Venecia y Pandi en Cundinamarca, he Icononzo en el departamento del Tolima. Sin embargo, la propuesta de un embalse en la vereda la Unión (ubicada en ecosistema de páramo, además de punto de confluencia de los ríos Sumapaz, El Pilar y San Juan, y frontera entre la localidad 20 de Bogotá y el municipio de Cabrera) prendió las alarmas entre los pobladores de la región, obligando a la empresa a replantear el proyecto en el año 2012. Esta nueva propuesta eliminó la construcción de dicho embalse, apostándole únicamente a la construcción de ocho microcentrales eléctricas a filo de agua en un área de 50 kilómetros a lo largo del rio Sumapaz, entre la desembocadura del río San Juan y la quebrada Las Lajas. No obstante el nuevo proyecto seguía sin corresponder con las necesidades y apuestas territoriales de la población de la zona de Reserva Campesina de Cabrera y de los campesinos y campesinas de los municipios directamente afectados.

No hay que dejar de mencionar que Emgesa-Enel no ha presentado oportunamente los documentos que sustentan dicho proyecto ni los estudios de impacto ambiental que exige la Ley, declarando falazmente ante medios de comunicación, su socialización con la comunidad y el respaldo por parte de esta. Y que además es la responsable del infame proyecto hidroeléctrico El Quimbo.

Esto sin contar con que los planes de Emgesa irían en contravía con lo que ellos han planeado construir desde que fueron decretados como Zona de Reserva Campesina (ZRC) en el 2000. “Cabrera tiene una bitácora que es el Plan de Desarrollo Sostenible, donde las comunidades, de manera concertada, plasman para dónde quieren ir. El nuestro tiene unos ejes principales, entre ellos el ambiental, en el que no hay nada relacionado con la generación de energía”, afirma Paola Bolaños, miembro del Comité de Impulso de la Zona de Reserva Campesina y líder popular de la ZRC. Otro de los desafíos ambientales que tendría este proyecto está relacionado con los impactos de construir túneles en zonas frágiles.

Aunque con el modelo de las microcentrales se toma agua del río en un sitio para depositarla más adelante, lo que disminuye el impacto ambiental. Para Héctor Salazar, concejal del municipio de Cabrera, el hecho de estar tan cerca del páramo implica que el área es muy vulnerable a cualquier intervención: “Con el sistema de filo de agua del que habla Emgesa hay que desviar el cauce del río por unas tuberías para generar energía. Tememos que esto afecte el comportamiento del río o la misma temperatura de la zona”.

Y aunque Emgesa afirma que esta última reestructuración del proyecto se dio a finales del año pasado, a raíz de nuevos estudios que buscan ser más sostenibles en términos de recursos naturales, los cabrerunos manifiestan haber sido notificados de este cambio sólo diez días antes de la consulta. Sin embargo, este hecho que no los detuvo para realizar la consulta popular, pues temían que se tratara de una estrategia para entorpecer la convocatoria a votar en contra del proyecto.

Es tal la oposición a que dicho proyecto se lleve a cabo, que en el 2012 se reunieron centenares de personas en el municipio de Cabrera para asistir al “Foro en defensa del agua, la vida y la supervivencia en el territorio”, donde declararon su negativa al desarrollo de este proyecto y discutieron las estrategias para consolidar la vocación agrícola y la cultura campesina de la población de esta región. Así mismo a comienzos del 2016 se realizó un Cabildo Abierto por iniciativa del Comité de Impulso de la Zona de Reserva Campesina de Cabrera y las autoridades municipales, con el fin de manifestarle a la Asociación Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y a la Corporación Autónoma Regional del Tolima (CORTOLIMA) su oposición a la construcción de dicha hidroeléctrica. A pesar de que el evento fue ampliamente difundido y su asistencia masiva, dichas autoridades estatales y regionales no se presentaron al evento.

Cabildo abierto por defensa del territorio en casco urbano de Cabrera. 2016. Fotografía: Lorena Cruz

Estos espacios de encuentro y deliberación, sumándose ahora la consulta popular realizada el pasado 26 de febrero, deja claro que ningún proyecto minero energético es bienvenido en este territorio consagrado a la economía campesina y la sostenibilidad ambiental, como bien ha sido consagrado en el Plan de Desarrollo Municipal 2016- 2019 y muchos otros documentos propios de la Zona de Reserva Campesina.

Como era de esperarse, el pasado 26 de febrero los campesinos y campesinas del municipio de Cabrera en el departamento de Cundinamarca salieron a votar masivamente a la consulta popular y le dijeron a la pregunta: “¿Está usted de acuerdo, sí o no, con que en el municipio de Cabrera, Cundinamarca, como Zona de Reserva Campesina, se ejecuten proyectos mineros y/o hidroeléctricos que transformen o afecten el uso del suelo, el agua o la vocación agropecuaria del municipio?”. Fueron en total 1.506 votos de los cuales 1.465 fueron por el NO, 23 por el SÍ, 5 nulos y 13 no marcados.

Votaciones Consulta Popular Cabrera 26 de febrero de 2017

Este hecho histórico en el cual una ZRC mediante una consulta popular logra frenar la entrada de una multinacional para explotación de recursos hídricos logró consolidar una experiencia que hoy se empieza a replicar en la EcoRegión del Sumapaz. El municipio de Arbeláez y Pasca están en proceso de consulta para frenar la implementación de explotación petrolera e hídrica.  Este escenario de defensa del territorio plantea una necesidad urgente, la búsqueda de caminos jurídicos que permitan blindar las decisiones autónomas que han tomados las organizaciones campesinas para hacer un ordenamiento comunitario del territorio en defensa de la vida y la naturaleza. Pero dichos caminos deben ser cuidadosamente implementados pues sería nefasto no tener una correlación de fuerzas positiva en un escenario de consulta popular que terminara por validar la entrada del capital privado extranjero para ordenar las vocaciones productivas de una región que ha sido históricamente agraria y pecuaria.

Esto sumando al intento de deslegitimación, de una decisión popular, que ha intentado hacer el gobierno a través del Ministerio de Minas y Energías para el caso de Cajamarca y su NO rotundo a la explotación minera de la multinacional sudafricana AngloGold Ashanti plantean varias preguntas para las organizaciones sociales y los defensores de la naturaleza ¿pueden estos mecanismos frenar la inversión minero energética en nuestros territorios? Más cuando están en trámite un par de consultas más frente a la exploración y extracción de petróleo y fracking. Las voluntades populares llevadas a las urnas en un ejercicio de democracia directa deben además ser refrendadas y apoyadas por los mandatarios locales; son los alcaldes los encargados de validar mediante decretos la voluntad de los votantes, es decir, que como mandatarios elegidos por un ejercicio de representatividad están en la obligación de poner su voluntad política en disposición de dichos mecanismos.

Frente a estos procesos de defensa territorial, la articulación regional de las experiencias organizativas campesinas e incluso de los sectores que no han estado organizados, es fundamental generar movimientos amplios por la defensa de la vida y la naturaleza y más en el escenario actual de posacuerdo en el cual las empresas multinacionales de explotación minero energética entrarán determinan una parte significativa de la inversión privada.

ACTION OF PANAMANIANS AND FRIENDS AT TORONTO’S INTERNATIONAL WOMEN’S DAY 

Location: The territories of the Wendat, Anishnabek Nation, the Haudenosaunee Confederacy, the Mississaugas of the New Credit First Nations, and the Métis Nation, Turtle Island – also known as Toronto, Ontario, Canada.

By: Ananka R., Alanis O., Veronica U., Magpie, Adriana, BJA.

We are a group of activists, students, workers, artist and mother

This blog entry will discuss the action by a group of Panamanians and friends who participated at Toronto’s International Women’s Day on Saturday March 11th, 2017.

Panamanians in Canada

The Abya Yala populations coming from the South make up 1.2% of the total Canadian population. In Toronto, as per the 2011 census, there are less than 2,500 Panamanians in a city of over 2.6 million people. The first Panamanian immigrants came to Canada as refugees between 1987 and 1989, landing in Montreal, Toronto, Vancouver and Ottawa fleeing state repression. This is not only the history of Panamanian immigrants but those of other Abya Yala communities in Canada including, Chileans, Nicaraguans and Salvadorians to name a few. People of this generation, or with parents from this era, are fully aware of the challenges and barriers that refugee families faced as they settled in their new homes – similar to what Syrian refugees in Canada are currently experiencing.

Why do we bring this up? Because in the spirit of International Women’s Day, it is critical to build global solidarities as a strategy advocated by a number of activists such as Angela Davis, Nelson Mandela, Che Guevara and Berta Cáceres, to name a few, to stand against the extraordinary challenges emerging out of advanced capitalism, neoliberalism, colonialism, racism, and systems of oppression. Displacement, dispossession and state violence, are just some of the historical realities and memories that the Southern Abya Yala communities in Canada are familiar with. While we do not suggest or even try to attempt at making a comparison with the 500 years of colonial terror experienced by Indigenous Nations in what today we call the Republic of Panama, we sympathize with Ngäbe-Buglé Peoples. We too were forced to flee our homes, and through our immigration experiences, we have gained a small but profound glimpse into the current struggles against Barro Blanco, and we share Ngäbe-Buglé’s pain and righteous anger.

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Over the past five years, some of us have been following news of the class coalition movement among campesinos, workers and Ngäbe-Buglé Peoples that resisted Toronto’s Inmet Mining in Cerro Colorado, and Vancouver-based Petaquilla Minerals in Coclesito. Through this, and discussions among ourselves, we became aware of Barro Blanco, and for years even the most militant activist among us just helplessly watched. Through the teachings of Indigenous Nations of Turtle Island – an education that we’ve had to actively seek out as young adults as it continues to be denied in the Canadian school systems, we have learned the importance of Indigenous histories beyond oppressive and racist depiction of Indigenous Peoples. There’s almost a complete erasure of Indigenous epistemologies, histories, cultures, traditions, languages, and perspectives in the current Euro-centric colonial education. This is not merely a coincidence or an oversight; the active invisibilization of Indigenous Peoples is part of the colonial and imperial project, not just in Turtle Island but across Abya Yala.

Because the Panamanian-Canadian community is small, the discriminatory tensions that tend to divide us back home go out the window. This is not to say that we don’t recognize our differences, privileges, and identities. However, divisive politics is not something that we are interested in, rather we came together to stand in international solidarity with Ngäbe-Buglé Peoples in the same way that we support Indigenous People’s autonomy and recognition in Canada – the land of over 600 First Nations, Inuit and Métis. Canada too is on stolen land and most of our economy is dependent on the exploitation of natural resources with little to no regard by governments and companies of what this means for Indigenous Peoples, Nature, The Constitution, Treaty Agreements, and the cosmic visions of life.

Toronto’s International Women’s Day March

On March 11, a group of 10 Panamanians and their friends rallied and marched with signs in solidarity with Ngäbe-Buglé Peoples’ struggles among a wave of 10,000 people. While many Canadians are aware of Indigenous issues in Turtle Island, many have never even heard of Ngäbe-Buglé Peoples. Most Canadians associate Panama with a beach holiday vacation, the Canal, Noriega, and many just have no idea where or what Panama is. We marched with a wider group of Abya Yala organizations including Mujer and the Latin American and Caribbean Solidarity Network, and connected with activists against the Dakota Access Pipeline and Mapuche women from the Women’s Coordinating Committee for a Free Wallmapu. Through this organizing process, we had the honour of connecting with Ricardo Miranda of the cultural community of Kiad located in the Ngäbe-Buglé reserve, and the leader of the liberation movement, Movimiento 10 de Abril, who supported our efforts and fueled us forward. We received positive responses on social media from a number of people including Canadians, Indigenous and non-Indigenous Panamanians. This exercise was a form of interruption to start generating radical consciousness among friends and ourselves but most importantly, we wanted to show support to the movements protecting the Tabasará River.

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Our message to those reading this blog entry is this:

We encourage you to forge solidarities in struggles with peoples in different parts of the world in the same ways that it was done during the struggle against apartheid in South Africa. Fostering transnational solidarities is not new framework for systemic change; it has been practiced time and time again. Just think about the international impact of Tahir Square and the Occupy movement. It is within collectivities and mass movements that we can find collective voices, validation, optimism, hope and strength. We cannot expect governments to bring out meaningful change that mass movements can achieve through mobilization because “solo el pueblo salva al pueblo!”

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I urge Panamanians in Canada and in the United States to stand in solidarity with Ngäbe-Buglé Peoples who fight, protect and care for Madre Tierra that has given life to our ancestors, communities and families. With the same spirit that we support the efforts of Indigenous movements that mobilize(d) around the Missing and Murdered Indigenous Women, Idle No More, Truth and Reconciliation efforts, and Standing Rock, we have a collective responsibility to Ngäbe-Buglé Peoples as guardians of our homeland. Labouring for change, equality and recognition beyond the confines of a colonial state cannot be left in the hands of Indigenous Peoples alone. You too have a meaning role to play. Vamos!

El pueblo Ngäbe is in our hearts. We must build bridges not dam walls!

Esta lucha no es de uno, esta lucha es de todos!

Urracá Vive!